lunes, 13 de mayo de 2013

Juguetito



El pequeño dios agitó las aguas con violencia hasta conseguir que se hundiese la patera y todos los negritos que viajaban en ella: hombres, mujeres y bebés.
Pero el dios menor también quiso ser magnánimo. Pensó que aquellos muñequitos doblegados a su voluntad se merecían otra oportunidad, así que rescató la patera y fue salvando de las aguas a los negritos, uno a uno, e introduciéndolos nuevamente en la embarcación.
Dos minutos después cambió de parecer. Los negritos no se merecían un viaje feliz y el diosecillo desnudo hundió la patera de un manotazo.

Manolo y Bego observaban el trajín que se traía en la bañera su retoño.
- Cariño, cómo se te ha ocurrido comprarle eso, es un horror! - dijo ella.
- Perdona, pero se empeñó, no quería otro juguete.
- Estos chinos son la caraba, hay que ver las cosas que venden!

4 comentarios:

  1. Siempre se ha dicho que estamos al capricho de los dioses

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  2. Desde luego, los chinos son capaces de fabricar cualquier cosa para vender lo que sea, ¡uf!

    ¡Buen comienzo de semana!

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  3. Igualmente, feliz semanita!... ( Enseguida llega el Jueves, je, je!)

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